Ahorro en los gastos cotidianos, una realidad

Publicado por Susan Urban el 13 de julio del 2013 en Economía
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Entre otros mitos urbanos referidos al capitalismo imperante está el que dice que para la clase media de hoy, y en el contexto socio económico actual, es definitivamente imposible ahorrar. Esto no sólo no es cierto, sino que es un recurso facilista para evitar hacer el esfuerzo de sentarse a dilucidar dónde y cómo encontrar ese tan ansiado ahorro, difícil de alcanzar pero no imposible. Es que la clave del ahorro más que en el tener un sueldo altísimo (así cualquiera ahorra) radica en el factor disciplina.
Ahorro en los gastos cotidianos, una realidad

¿Ahorrar es un esfuerzo más que un placer? Puede ser ambas si uno se acostumbra, pues la metodología cuesta al principio pero una vez incorporada es sencilla de llevar a cabo y los resultados no dejan de venir. Y se dice que se requiere un esfuerzo disciplinado porque una gran parte del secreto del ahorrador radica en la investigación, la comparación, el cotejo, y realmente hay pocos secretos más efectivos y globales que éste, ya que sirve para mejorar la relación de gastos en casi cualquier ambiente. Damos algunos ejemplos.

Todo lo que derive de contratación de servicios se basa en una gran oferta del mercado, y siempre que haya oferta una inversión de esfuerzo mayor generará un ahorro mayor. Por ejemplo, si piensa contratar un seguro, en este caso no debe escatimarse tiempo en navegar por internet y comparar precios y prestaciones, llamar a las compañías y haciendo todas las preguntas necesarias, negociar y renegociar las cuotas, y sobre todo no tener pereza de efectuar los engorrosos trámites de cambiarse de compañía. De otro modo estará pagando con dinero su falta de voluntad.

Lo mismo ocurre con las hipotecas, a las que cada vez más personas están viéndose forzadas a acudir. Pero aun cuando no queda opción más que recurrir a la hipoteca hay posibilidades de sacar el mejor resultado, simplemente debe invertirse el tiempo y el esfuerzo necesarios en: navegar, investigar, llamar, preguntar y comparar las ventajas y desventajas que ofrece cada entidad, además no dejarse seducir a la primera oferta, como las de reducción de cuotas mensuales que puede resultar más desfavorable que ventajosa, tomarse el tiempo para asesorarse con un experto, renegociar los plazos y las cuotas y cambiarse de entidad si es preciso, son algunas claves muy efectivas para ahorrar en este rubro.

O mismo puede hacerse con los préstamos personales, servicios de teléfono, ADSL y demás. Disciplina y esfuerzo, la clave de un gran ahorrista.

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