Cómo cambiar mi hipoteca a otro banco

Publicado por Susan Urban el 11 de octubre del 2012 en ayuda
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Durante los últimos años, el mercado inmobiliario de nuestro país ha tenido un crecimiento espectacular, tanto desde el punto de vista de las viviendas construidas como de los datos de venta de viviendas nuevas y usadas. Este gran incremento se vio reflejado en un gran aumento del número de créditos hipotecarios solicitados y concedidos en años anteriores. Las entidades de crédito, han visto así como sus índices de beneficio reflejaban importantes crecimientos. Con el frenazo en las ventas, debido a la incertidumbre económica, los altos precios de las viviendas y al exceso de oferta inmobiliaria, se ha producido también una bajada en el número de solicitudes de préstamos hipotecarios.

Los bancos, para poder cumplir con sus objetivos en cuanto al volumen de créditos concedidos, se ven obligados a adoptar estrategias nuevas para captar clientes en un mercado donde ya no son tan abundantes. ¿Cómo? Pues quitándole clientes a la competencia. Si ya no hay nuevos clientes, pues habrá que convencer a los que ya hay en el mercado hipotecario para que trasladen su hipoteca a nuestra entidad: es lo que se llama subrogación de hipoteca. Mediante este tecnicismo financiero, podemos cambiar nuestra hipoteca de entidad financiera renegociando nuevas condiciones con ésta. En la negociación de una subrogación única y exclusivamente se puede renegociar el tipo de interés.

Por otro lado también podemos cambiar la hipoteca a otro banco realizando lo que se denomina la cancelación. Para ello es necesario negociar una nueva hipoteca con otro banco o entidad financiera y con el dinero de la nueva hipoteca se cancela la anterior. Por medio de la cancelación y solicitud de una nueva hipoteca se puede al mismo tiempo pedir más dinero para la compra de otros bienes o para realizar una reforma en la casa. De este modo además de unos nuevos intereses de amortización, también se puede renegociar el índice de referencia y las revisiones de la hipoteca. Por último hay una tercera opción para cambiar las condiciones de nuestra hipoteca sin tener que cambiar de banco y es la denominada novación. A través de una novación se llega a un nuevo acuerdo sobre el crédito hipotecario pero en este caso con la misma entidad de modo que el cliente no necesitaría cambiar su hipoteca a otro banco aunque sí renegociar las condiciones de la misma.

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