¿Quién no quiere ahorrar?

Publicado por Susan Urban el 10 de julio del 2013 en Economía
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La situación económica actual, a nivel nacional, regional y global, está más inclinada a que la media de la gente procure sobrevivir sobre todo, antes que ahorrar, pues el ahorro parece una práctica lejana, un lujo que se darán aquellos afortunados de las esferas altas. Pero esto es parcialmente falso, no es cierto que sólo aquellos con sueldos altísimos pueden generar algún ahorro porque la posibilidad de hacerlo se esconde en las pequeñas decisiones cotidianas, a las que está sometida la mayoría de la clase media, y existe la idea de ahorrar en casi todos los gastos inevitables, por ejemplo la comida, a continuación una lista de detalles para gastar menos en este rumbo que nos toca a todos, pues no hay quien no coma.

Excited Shopping Woman

Aunque la gente no lo crea, se puede ahorrar una cantidad impresionante tan sólo tomándose el trabajo de comparar precios en diferentes establecimientos, alcanza con ir una vez a cada uno de los tres o cuatro supermercados o hipermercados de la zona y anotar los valores de los productos que consumimos en cada uno, luego se marcan los más bajos y a partir de entonces se compra siempre al mejor precio, pero la pereza es la enemiga del ahorro.

No despreciar las marcas blancas, mucha gente no sabe que son variantes de packaging de productos de primera línea: misma calidad, precio más bajo.

Hay que estar atentos a las ofertas de cantidad, 3×2 o segunda unidad más barata y demás, al igual que no despreciar las tarjetas de fidelización, pues esconden descuentos substanciales que se sienten ya en el corto plazo. Otra clave, muy conocida, es la de no ir a comprar con hambre o sed, pues el gasto impulsivo es el más peligroso, a esto se le podría agregar no ir a comprar con niños, pues tienden a pedir cosas que no se necesitan y los padres tienden a satisfacerlos para que no insistan o hagan berrinche.

Finalmente, se recomienda ir siempre con una lista de compras, hará el trámite más organizado y específico, además ahorrará tiempo (que es dinero), y no comprar con tarjetas de crédito o débito, ir con el efectivo justo para comprar exactamente lo que se está yendo a buscar. Tampoco se debe ir de compras triste o eufórico, la frialdad mental es clave para ahorrar día a día, al igual que la disciplina y la voluntad de vencer la pereza.

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